Qué es el Zoo de Barcelona
El Zoo de Barcelona está dentro del parque de la Ciutadella, en pleno centro de la ciudad. Se inauguró en 1892, aprovechando los edificios que quedaron de la Exposición Universal de 1888, y es el zoo en activo más antiguo de España.
Su ubicación es su gran baza: no hay que salir de Barcelona para pasar medio día entre animales y vegetación. El recinto es compacto, con más de 200 especies y una colección histórica que incluye fauna de los cinco continentes.
También es un zoo con debate público. Ha recibido críticas por el tamaño de algunas instalaciones, y esa tensión entre conservación y bienestar animal está presente en la visita. No es un detalle menor si se va con niños: merece la pena explicarles que un zoo moderno también es un centro de conservación y que no todos los recintos son iguales.
Las zonas
El recorrido se organiza por grupos de animales y por ambientes. La zona de primates y grandes mamíferos concentra algunas de las instalaciones más conocidas, mientras que el aviario y las zonas de aves ocupan espacios más tranquilos.
Los reptiles y el mundo acuático tienen su propio recorrido, con terrarios y acuarios que permiten ver especies que no se observan al aire libre. La granja educativa y las zonas de contacto son las favoritas de los niños pequeños.
El zoo participa en programas de conservación y cría de especies amenazadas, y organiza actividades educativas durante el día. Los horarios cambian según temporada, así que conviene mirarlos al entrar.
Cómo llegar
El acceso principal está en el parque de la Ciutadella, cerca de la estación de metro Ciutadella-Vila Olímpica (línea 4) y de Arc de Triomf (línea 1). Varias líneas de autobús paran en el entorno y la estación de França queda a un paseo.
En coche es incómodo: el aparcamiento en la zona es escaso y caro. Para una visita al zoo, el transporte público es claramente la mejor opción.
Cuándo ir
Abre todo el año. La primavera y el otoño son las estaciones más agradables; en verano, la mañana es la única franja razonable y las zonas de sombra del parque se agradecen.
Los fines de semana hay más público local, y en temporada alta se suman los turistas. Un día laborable de mayo o septiembre es lo más tranquilo.
Cómo organizar la visita
Tres o cuatro horas bastan. El zoo no es enorme y se recorre en un circuito, así que se puede combinar con el resto de la Ciutadella: el Parlament, la cascada monumental, el Umbracle y el paseo hasta el Born.
Con niños, medio día es lo habitual. Si se quiere comer dentro, hay zonas de restauración; si no, el barrio de Sant Pere y el Born están a un paseo y ofrecen muchas más opciones.