Qué es el Zoo Aquarium de Madrid
El Zoo Aquarium de Madrid está en la Casa de Campo, el gran pulmón forestal del oeste de la ciudad. Es el zoo de referencia de la capital y uno de los más visitados de España: más de 1.300 animales de unas 333 especies repartidos en un recinto amplio, con zonas de sombra y paseos.
Su origen se remonta a la Casa de Fieras del Retiro, en el siglo XVIII. El zoo actual, en la Casa de Campo, abrió en 1972. Esa mezcla de historia y ubicación explica su carácter: no es un parque temático, sino un zoo clásico de escala urbana, con instalaciones para pasar el día.
Además de los animales, el parque tiene delfinario, acuario y exhibiciones de aves rapaces, que son las actividades que más condicionan el horario de la visita.
Las zonas
El recorrido se organiza por grupos zoológicos. Los grandes mamíferos —elefantes, jirafas, rinocerontes, hipopótamos— ocupan los espacios más amplios. Los felinos, los primates y los osos tienen recintos específicos a lo largo del circuito.
El delfinario es uno de los reclamos históricos del zoo y funciona con sesiones programadas. El acuario añade el mundo marino y permite ver especies que no tienen cabida en las zonas terrestres.
Las aves rapaces protagonizan una exhibición de vuelo que suele ser de lo más recordado por los niños. Conviene consultar el horario al entrar y montar el recorrido alrededor de ella.
Cómo llegar
El acceso está en la carretera del Zoo, dentro de la Casa de Campo. En coche se llega por la M-30 o la avenida de Portugal, con aparcamiento de pago en el entorno.
En transporte público, la opción más directa es el metro hasta Casa de Campo (líneas 5 y 10) y desde allí un paseo o un corto trayecto en autobús. Varias líneas urbanas paran cerca del acceso.
Cuándo ir
Abre todo el año. La primavera y el otoño son las mejores estaciones: temperatura suave y animales activos. En verano, la mañana es la única franja razonable para recorrer las zonas de exterior.
Los fines de semana y las vacaciones escolares llenan el parque. Si se puede elegir, un día laborable cambia la experiencia.
Cómo organizar la visita
Un día completo. Con cuatro horas se ve lo principal; con seis, se añaden el acuario, el delfinario y alguna exhibición sin prisas.
El orden práctico es empezar por los animales de exterior a primera hora, reservar el mediodía para el delfinario o el acuario —que son interiores o con sombra— y dejar las rapaces para la tarde.
Para completar el día, la Casa de Campo y el cercano Parque de Atracciones de Madrid permiten alargar el plan sin salir de la ciudad.