Qué es Cabárceno
Cabárceno es un parque safari de 750 hectáreas en Penagos, en el valle del Pisueña, a 17 kilómetros de Santander. Ocupa el terreno de unas antiguas minas de hierro a cielo abierto, y esa es la clave de su paisaje: desmontes rojos, lagos y praderas entre paredes de roca.
Los animales viven en semilibertad en recintos enormes, algunos de varias hectáreas, y el visitante los recorre en coche por carreteras interiores. No hay jaulas a la vista ni un itinerario peatonal cerrado: se avanza, se aparca en los miradores y se observa.
Es el gran parque de fauna de Cantabria y uno de los más grandes de España. También es el plan que más se repite en cualquier escapada a la comunidad, así que en temporada alta hay que contar con colas.
Las zonas
El recorrido se organiza por grandes grupos de animales. Los osos pardos son los protagonistas: viven en varios recintos amplios con vegetación y zonas de baño, y se ven con facilidad desde los miradores.
Junto a ellos están los lobos, los grandes herbívoros —bisontes europeos, rinocerontes, hipopótamos, jirafas— y la zona de elefantes, una de las más reconocibles del parque. También hay felinos, primates y aves rapaces, que se reparten por el resto del recorrido.
El teleférico, inaugurado en 2016, cruza buena parte del parque por aire y da una perspectiva que desde la carretera no se tiene. Es un extra de pago y merece la pena si es la primera visita.
Cómo llegar
Se llega por la A-8, salida Cabárceno, a unos 17 km de Santander y a algo más de una hora de Bilbao. El acceso en coche al recinto se paga aparte de la entrada de las personas.
En transporte público hay autobuses de temporada desde Santander y una lanzadera, pero la frecuencia es limitada. Si no se va en coche, conviene consultar el servicio antes de elegir el día.
Cuándo ir
Abre todo el año. La primavera y el otoño son las mejores estaciones: temperaturas suaves, animales activos y menos tráfico dentro del parque. En verano, la niebla y el calor cambian el comportamiento de los animales, que se refugian a mediodía.
En invierno hay menos visitantes y el paisaje gana, pero algunos servicios y el teleférico pueden tener horarios reducidos.
Cómo organizar la visita
Un día completo. El orden natural es entrar temprano, hacer la primera mitad del recorrido en coche con paradas cortas, comer y dejar la tarde para los recintos que se hayan quedado pendientes y el teleférico.
Dos consejos: no intenten verlo todo en una sola pasada y lleven calzado cómodo, porque entre el coche y los miradores se camina más de lo que parece. Si van con niños, la zona de los osos y el teleférico suelen ser los dos momentos que más recuerdan.
Para completar la escapada, Cabárceno encaja con Santillana del Mar, Comillas y la costa de Cantabria.