Qué es Bioparc Fuengirola
Bioparc Fuengirola es un parque de fauna tropical en el centro de Fuengirola, a un paseo de la playa de Los Boliches. Abrió en 1978 como Zoo de Fuengirola, se reformó a fondo en 1999 y en 2010 adoptó el nombre actual.
Su especialidad son las selvas tropicales de Asia, África y el Indo-Pacífico. Frente al modelo de safari o de gran sabana, aquí se apuesta por la vegetación densa, la humedad y los recintos cerrados, con un recorrido que se hace en poco más de una hora si no se para.
Es un parque urbano y compacto: no compite en tamaño con los grandes zoos, sino en cercanía. Se ve todo sin cansarse y funciona muy bien como plan de mañana con niños.
Las zonas
El recorrido se ordena por regiones. La zona de Asia concentra primates, aves y pequeños mamíferos de selva, y es la más frondosa. La de África reúne especies de bosque tropical, con gorilas y chimpancés entre los reclamos.
El Indo-Pacífico, inaugurado en 2014, añadió quince especies nuevas y es hoy la parte más singular: tortugas, reptiles y el dragón de Komodo, el lagarto más grande del mundo. Es la zona que más se asocia al parque y la que suele generar más expectación.
El parque trabaja en conservación de especies tropicales y participa en programas de cría. Las charlas educativas se reparten durante la jornada; con niños, merece la pena cuadrar el recorrido con alguna.
Cómo llegar
Está en la avenida Camilo José Cela, en Fuengirola, cerca de la estación de Cercanías. La línea C-1 conecta Fuengirola con Málaga y el aeropuerto, y la estación queda a unos diez minutos andando.
En coche se llega por la A-7, con salidas hacia el centro de Fuengirola. El aparcamiento propio es limitado; en temporada alta conviene usar los aparcamientos públicos del entorno.
Cuándo ir
Abre todo el año, con horario amplio en verano. La mañana es la mejor franja: menos calor y animales más activos. En julio y agosto, la humedad del recorrido se nota, así que conviene entrar pronto.
Al estar en pleno centro turístico, los días nublados y los meses de invierno son más tranquilos. Los fines de semana de temporada alta concentran familias.
Cómo organizar la visita
Dos o tres horas bastan. El parque es pequeño y se recorre en un circuito, así que no hay que planificar demasiado: entrar, seguir el orden de las zonas y parar en las charlas que interesen.
Si se está unos días en la Costa del Sol, encaja como plan de mañana y se puede completar con playa, el castillo Sohail o una excursión a Málaga. Para una experiencia de safari más grande, la alternativa en la provincia es Selwo Aventura, en Estepona.